El entrañable “cagueta”

En Santander hubo varios trenes populares. Uno de ellos fue el de Gandarillas, con su fascinante locomotora ‘Magdalena’ (qué bonita era). Estos singulares transportes urbanos contaban con la imprescindible asistencia de un personaje denominado popularmente ‘cagueta’. Su labor consistía en ír delante del convoy, a paso ligero o a toda mecha, mientras advertía a los transeúntes de la próxima llegada del terrible monstruo de acero banderín rojo en mano. Como parecía que el tren quería cogerle por detrás la gente empezó a llamarle ‘cagueta’ por su teórica falta de valentía al ‘salir corriendo’. Genial. Se acompañaba de un sonoro cornetín para idéntica finalidad: evitar accidentes.
El ‘cagueta’ del tren de Pombo, por ejemplo, era un francés atlético llamado Pablo Lefebre. Sus pies-piernas descansaban al llegar a la Plazuela del Príncipe, the end del viaje cuando la sociedad El Sardinero unificara las aludidas líneas. Cobraba, al parecer, el bueno de Pablo un jornal de diez reales diarios y, narran las crónicas, aguantó -qué remedio- días de agua incesante, frío horroroso y sol implacable. O sea, que aguantó de todo el pobre hombre. Y siempre haciendo músculo. Por músculo no quedaba. Según la prensa de la época, cierto día hizo ¡200 kilómetros!. Demasié.
Agonizó esta figura popular con la llegada del modernísimo tranvía eléctrico. El anhelado progreso, sí, qué le vamos a hacer, acabó con el oficio de avisatrenes. Como publicara ‘El Diario Montañés’ en enero de 1920 y recogiera Rafael Gutiérrez Colomer en su magnífico libro ‘Tipos populares santanderinos’ (idea para el Ayuntamiento de Santander: reedítese esta obra, es una joya, sería muy interesante que la conocieran las nuevas generaciones), en el último tramo de su propia existencia Pablo «paseaba por las calles de la población casi en la miseria y muchos transeúntes le miraban con indiferencia, sin tener en cuenta que en alguna ocasión pudo prevenirles de posibles accidentes con el agudo toque de su cornetín». Muchos Pablos ha habido, hay y habrá. La vida, a veces, es así de ingrata.

Publicado en el D.Montañés.

22.02.2009 –
JAVIER RODRÍGUEZ *ALEJANDRO SÁNCHEZ CALVO

Mas informaciones al respecto encontré en la pagina del Ayuntamiento de Santander que os copio mas abajo y en la de Transportes donde podréis ver el avance del transporte publico en la ciudad:

1877- D. Santos Gandarillas, que había conseguido un permiso para sustituir el “motor de sangre” por locomotoras catalogadas como “silenciosas”, le inaugura ese verano pero atendiéndose a normas rigurosas; No podía exceder a la marcha de un hombre al paso; delante del convoy caminaba “el cagueta”, con un banderín y tocando su bocina. El “trenuco” no podía tocar el silbato ni echar combustible por las calles por las calles para evitar humos. El éxito fue completo y le utilizaron millares de viajeros, ya que el itinerario era sugestivo pues recorría los Prados de San Martín, bordeando la bahía hasta la Plaza del Pañuelo, que ahora se llama Plaza de Italia.

El cagueta (Santander)

Si os fijais en la foto se puede observar a este personaje corriendo con un banderin en la mano delante de la locomotora, o eso parece…¿no?

Para ver fotos de la época y posteriores, pasaros por aquí.

Anuncios

2 comentarios

  1. que guapu el articulo Air, no me habia fijao hasta ahora.
    pero claro pones, al Revilla en posicion sugerente y tal, y me pierdo : )

  2. la verdad es que siempre (vamos, desde hace ya bastante tiempo) he pensado sorprendido la cantidad -ya no solo en Sanander, sino en toda Cantabria- de cosas interesantes que tenemos: tantas historias impresionantes, tantas hechos curiosos, tantas anecdotas, personajes… tanta VIDA , con sus matices, con sus momentos agrios y dulces.
    esto no dejara nunca de sorprenderme, al ver lo acomplejaos (no encuentro de momento otro termino mas adecuado)que estamos, en general.
    tantas cosas que empezar un listado aqui resutaria irrisorio ya que no daria el blog.
    Cuan orgullosos tendriamos que estar de ser cantabrus, cuan orgullosos tendriamos que estar de nuestrus guelus y su sabiduria, de lo que como Pueblu lo que fuimos y de tantas cosas …y cuan ostinadamente tendriamos que luchar por no perder lo que nos queda, recuperar o recordar lo que se fue, volver a sentir el orgullo combativo de ser cantabros y que algun dia volvamos sentir y vivir con dignidad, el ser libres en una cantabria libre.
    Y poder mirar al futuro como un horizonte que conquistar en libertad no como la continuacion de una realidad mediocre y opresiva llena de cadenas visibles e invisibles que ahoga nuestra memoria, identidad, creatividad,iniciativa y la verdadera naturaleza de nuestro Pueblu…

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: